domingo, 24 de abril de 2011

Coca-Cola - Papa Noel


La imagen que hoy tenemos de uno de los personajes más tradicionales y conocidos del mundo se la debemos a Coca-Cola. Nos referimos a Papa Noel o Santa Claus como se le conoce en los países nórdicos.

Su creador fue Haddom Sundblom, ilustrador de Coca-Cola durante muchos años, de origen sueco y al que, por cierto, no le gustaba el sabor de Coca-Cola. Estamos en 1931. Sundblom representó a un personaje eternamente jovial, cargado de años, barbudo y gordinflón vestido con los colores de la marca. Los colores rojo y blanco sustituyeron a los verdes, azules, negros y amarillos con los que había estado representado hasta la fecha; el cinturón y las botas negras acabarían dándole el aspecto de bondad y simpatía que hoy mantiene. Todo un símbolo en nuestros días, Papa Noel debe su imagen actual a Coca-Cola.





En la década de los treinta, la compañía de aviación Delta Airlines fue la primera en servir el refresco a sus clientes en pleno vuelo. Sus aviones Fokker llevaban en sus alas el logotipo de Coca-Cola.




Estos eran algunos de los criterios a tener en cuenta para la correcta utilización de la marca en la publicidad de Coca-Cola a finales de los años 30:

- No separar jamás la marca Coca-Cola en dos líneas.

- La frase "marca registrada" siempre aparecerá en el trazo de rúbrica de la primera C, aún cuando fuera ilegible.

- La marca nunca debe borrarse de modo que sea legible. (Hoy en día, cuando el material de desecho de Coca-Cola se inutiliza, se acostumbra a pintarlo primero de blanco u otro color, para que la marca no sea reconocida. Eso quiero decir que es muy difícil ver un objeto con el logo de la marca en un vertedero o un desguace ). Detalles de prestigio...

- Las pinturas al óleo o las fotografías de color es preferible que muestren a una morena antes que a una rubia, en caso de aparecer una muchacha en el anuncio.

- No mostrar ni insinuar que Coca-Cola puede ser bebida por niños de corta edad.

El "Departamento de Policía" de Coca-Cola, nombre por el que se conoce al Departamento de Protección de la Marca, tiene por objetivo investigar y analizar el buen uso del producto. Los agentes de incógnito visitaban periódicamente los establecimientos y tomaban muestras del líquido para posteriormente ser analizado. En caso de detectar alguna falsificación, por cierto muy habitual, la compañía enviaba una carta de advertencia al infractor y si se mostraba terco y reticente se le entablaba un juicio. Coca-Cola jamás perdió un solo juicio.

A destacar que en esos años las bebidas de cola eran numerosas y lo que se pretendía era que no se utilizara el buen nombre de la marca como reclamo para la venta de otros productos de muy inferior calidad.

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